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Técnica de Goleador

Matador Tejada

Estar preparado física y mentalmente le permite al goleador generar confianza y tomar decisiones acertadas, rápidas y precisas, en fracciones de segundos.

La eficiencia del goleador depende de sus conocimientos y de su capacidad para combinar y analizar rápidamente las jugadas, de tal manera que sus movimientos se optimizan, realizando constantemente diagonales de un lado a otro de la cancha; permitiéndole presencia constante y efectiva en todos los costados del área peligrosa de gol.

Saber correr la cancha permite que el goleador siempre esté en el lugar indicado, a medida que las jugadas se generan en la mitad de la cancha, el goleador va buscando el perfil más adecuado, en espera del centro, del rebote o de un error defensivo, manteniendo una actitud expectante, sin perder de vista al balón y en un movimiento automático y acorde con la evolución de la jugada. Este movimiento sin balón debe realizarlo a espaldas de los defensores, manteniéndose siempre habilitado.  

El goleador siempre debe rematar al arco buscando el gol, para tal efecto debe estar permanentemente en zona de ataque, la cual está definida como el último tercio de la cancha, ubicada a unos 30 metros de la portería contraria, esta es la llamada zona peligrosa de gol.

Jorman Aguilar
Jorman Aguilar

La mayoría de los goles se consiguen en este espacio del terreno de juego, llamado zona peligrosa, es donde siempre existe peligro inminente de gol y se convierte aún en mucho más peligrosa cuando la jugada se produce desde el espacio ubicado entre los postes y su proyección imaginaria hasta la línea del área de penalti, por ello resulta de especial importancia que el goleador permanezca ahí la mayor parte del tiempo.

La rutina de ejercicios de carrera suave combinadas con distensión y estiramientos, es una preparación física y Psíquica del organismo.

El objetivo es crear una elasticidad muscular óptima y flexibilidad total, con incremento de las pulsaciones y del volumen cardíaco, generando movilización de depósitos sanguíneos, ensanchamiento de los capilares, aumento de la ventilación pulmonar, regulación motora, repetición de gestos motrices específicos del fútbol, alcanzando así la capacidad optima de resistencia durante el tiempo de juego. Es un entrenamiento específico para un goleador.

Newton Williams
Newton Williams

En el futbol moderno, se han destacado los entrenadores de arqueros y especialistas en el trabajo físico técnico táctico defensivo, tanto para jugadores de la extrema defensa como para mediocampistas de contención, pero muy poco aparece la figura del formador de goleadores propiamente dicha.

Por tal razón tenemos una rutina técnica, para realizar en forma independiente, en solitario, en un terreno plano, dos veces por semana, garantizando así la movilidad constante, desde el primer minuto hasta el final del partido.

Rolando Toro Blackburn
Rolando Blackburn

Esta rutina técnica, debe realizarse sin fallar, hasta convertirla en un hábito, para alcanzar la meta de volar en la cancha, literalmente hablando.

Para ser el goleador del equipo, hay que tener la preparación física necesaria y suficiente. Es fundamental para cualquier jugador, tener una buena condición física.

Correr durante 75 minutos, 2 veces por semana.

Es absolutamente necesario correr durante 75 minutos, dos veces por semana, en 2 sesiones de 37 minutos y medio; a buen ritmo, pero sin forzar la marcha, lo importante es el tiempo de resistencia y mantenerse corriendo el tiempo establecido sin que aparezca el cansancio.

INDEPENDIENTEMENTE: ¿Por que?.

Por que a diferencia de los demás compañeros de equipo, el objetivo concreto es ser goleador, Hay que asegurar que esta actividad se convierta en rutina técnica.

El cerebro tiene que estar mentalizado y en capacidad de forjar dureza psicológica en su objetivo de ser un goleador fundamental esta parte mental, combinada con la parte física para poder saltar a la cancha con personalidad y seguridad.

El estado físico y Psíquico producto de este acondicionamiento, se caracteriza por el desarrollo de la resistencia.

Abdiel Pistolerito Arroyo
Abdiel Arroyo

Tiempos de descanso y juego efectivo.

En un partido de futbol que dura 90 minutos, la media de tiempos de descanso es de 15 minutos, que incluyen saques de banda, de portería, de esquina, cobro de faltas, etc. quedando una media de juego del 83%, correspondiente a 75 minutos de juego efectivos.  

Se ha demostrado que las acciones de gol resultan mas contundentes a lo largo de todo un campeonato, en jugadores que desarrollan una gran resistencia para correr, en comparación con otros de menos condiciones físicas, por tanto los jugadores con mayor condición física aprovechan su capacidad de rendimiento de manera óptima.

Gaby Torres
Gabriel Torres

Las tablas de relación tiempos de descanso y secuencias de juego efectivo, permiten establecer un acondicionamiento físico para un goleador, consistente en estructurar una resistencia ajustada a dos fases de 37 minutos y medio, para completar 75 minutos de trote, dos veces por semana.

“Trabajo práctico para realizar dentro de la cancha de juego”

Cumplido este pre – requisito voy a enunciar unas técnicas para desarrollar dentro de la cancha de juego, siendo absolutamente necesarias para anotar la mayor cantidad de goles en el campeonato:

Hay que estar dispuesto físicamente para correr cualquier balón.

Hay que estar permanentemente dentro del área peligrosa de gol.

Hay que ser potente y hacer diagonales dentro del campo de juego.

Hay que ser egoísta dentro del área.

Roberto Nurse
Roberto Nurse

Hay que tener olfato de goleador.

Hay que correr todo el tiempo de juego sin cansancio.

Hay que picar constantemente a espalda de los defensores.

Hay que pegarle desde fuera del área, potente y fuerte.

Un pequeño arco de Micro Fútbol.

Para tener precisión y sensibilidad en las dos piernas hay que practicar cinco días de la semana con un pequeño arco de microfútbol y un balón mediano.

A 4 metros del arco aproximadamente, disparar alternadamente con el pie derecho a pegarle al palo izquierdo, luego con el pie izquierdo a pegarle al palo derecho. Siempre, al palo cambiado.

Esta actividad favorece el desarrollo sistemático del sentido que se le da al balón, golpeándolo constantemente mediante este ejercicio, fomentando la motricidad fina de ambas piernas y perfeccionando los diferentes efectos y el dominio preciso de los empeines hasta que no se distinga si se es diestro o zurdo.